Efectos de las vacunas: Acertijo # 2

Si no hay relación entre las vacunas y el autismo,
¿por qué entre los efectos adversos de la DTaP
aparece el Sindrome de Muerte Súbita y el AUTISMO?

Hace algunos días estaba con un grupo de amigos discutiendo mi fascinación por los temas impopulares.

Estaba hablando sobre el más difícil de digerir de todos —la medicina alopática—, cuando oí que alguien le preguntaba a mi esposo que si ya había logrado convencerlo sobre lo de las vacunas.

Interrumpí mi conversación, justo para oír: “Es que es absurdo lo que dice Carolina. Es ridículo que las vacunas generen autismo. Todos los estudios que se han hecho demuestran que es imposible establecer una relación entre las vacunas y el autismo”.

—“¿En serio?”—le pregunté—“ignorando momentáneamente lo de ‘todos los estudios que se han hecho’, ¿me quieres explicar por qué si es imposible establecer una relación entre el autismo y las vacunas, el prospecto que viene en la caja de la DTaP dice que uno de los efectos adversos de la vacuna es el autismo?”

—“Eso no es verdad”.

—“¿No?”.

— “No, no puede ser verdad”.

—“Como quieras. Lo dice la farmacéutica que produce la vacuna. Lo dice la FDA. De hecho, está colgado en su página. Ven y te lo muestro”.

—“No te preocupes. Te creo”.

—“No tienes que creerme y yo no estoy buscando que nadie confíe en mí o que siga ciegamente mi criterio. Yo quiero que lo veas con tus propios ojos y que investigues más allá de lo que cacarean estúpidamente los medios. Pero solamente tú puedes decidir hacerlo. Depende de ti, no de mí”.

Siguió:

— “Seguramente es porque en Estados Unidos, como uno puede demandar por todo, las farmacéuticas prefieren pecar por exageradas y así sea el 0.000001% de los casos, lo incluyen en el prospecto para que no digan que ellos no advirtieron”.

—“No entiendo. Hace unos minutos estabas diciendo que era imposible establecer la relación y que por eso era completamente ridículo lo que yo decía sobre los riesgos de las vacunas. Te muestro que la relación está claramente establecida y me dices que es porque las farmacéuticas lo hacen todo tan bien que aunque sea el 0.000001% de los casos, ellas son inmaculadamente honestas y lo dicen. ¿Al fin qué, es imposible establecer la relación o la relación existe pero es muy improbable? Los dos no pueden ser ciertos al tiempo. Tienes que elegir”.

Como era de esperarse, no obtuve ninguna respuesta.

Seguí:

—“¿Has visto los niveles y tipos de enfermedad que hay en los niños hoy en día? Según el CDC 1 de cada 6 niños tiene una discapacidad del desarrollo (entre las que está el autismo) y más del 50% de la población infantil de EE.UU tiene una enfermedad crónica”.

—“No te creo nada. Si eso es así, ¿por qué no lo vemos?”.

—“No lo ves porque no estás interesado en el asunto y además no sabes qué buscar. Yo lo veo todo el tiempo y estoy aterrada".

—“¿Cómo lo ves?”.

—“Los niños se están demorando demasiado para hablar. Demasiado. Tengo amigas con hijas que rondan los dos años y apenas balbucean unas poquísimas palabras. Yo voy mucho a los parques y veo niños que pueden caminar y saltar, pero no pueden decir una palabra. No saben cómo expresarse. Se desesperan porque quieren hablar y no pueden. Pero como todos los niños están en ese nivel los papás no se dan cuenta, porque no tienen contra qué contrastarlo. Es el nuevo nivel de normalidad, uno que no tiene nada de normal y que nos grita que el nivel del daño es demasiado grande, pero casi nadie puede escucharlo. A mí me pusieron todas las vacunas recomendadas (que eran la quinta parte de las dosis de hoy, y es algo para tener en cuenta) y yo decía frases complejas con palabras de varias sílabas desde que tenía nueve meses. Dije las primeras palabras a los 6. He hablado con las pocas personas que conozco que no han vacunado a sus hijos y me dicen que sus niños empezaron a balbucear alrededor de los 6 meses y que para los dos años ya hablaban completamente bien. Algunos más de un idioma. Ellas, que tampoco le comen cuento a la industria farmacéutica, me dicen que es increíble ver cómo sus hijos entre los dos y los dos años y medio están mucho más avanzados que niños que tienen cinco. Y el del lenguaje es sólo un ejemplo. Como ese hay varios más y te garantizo que no son tan sutiles ni benignos”.

Un nuevo e incómodo silencio.

Cuando volvimos a hablar, la conversación había girado hacia temas más “light” y no pude señalarle las otras falencias de su argumentación.

Él dijo que el prospecto de la vacuna señalaba el autismo como efecto adverso porque las farmacéuticas son muy honestas y aunque solamente se haya presentado esa reacción una vez, la incluyen para advertir que el autismo hace parte de los posibles riesgos y evitar una demanda en el país de la “demandomanía”.

Una persona que dice eso ignora que las farmacéuticas están blindadas en Estados Unidos con respecto a las vacunas, gracias al National Childhood Vaccine Injury Act de 1986, y que los ciudadanos no pueden demandar a las farmacéuticas por las secuelas que dejan sus peligrosísimas vacunas. No lo incluyen para evitar demandas porque NADIE PUEDE DEMANDAR A LAS FARMACÉUTICAS POR LOS DAÑOS QUE GENERAN LAS VACUNAS.

También ignora que aunque solamente se haya dado un único caso en el mundo, ese único caso es suficiente para decir que uno de los riesgos de las vacunas es el autismo, un eufemismo para daño cerebral.

Tampoco pude preguntarle cómo se sentiría si sus hijos son los que entran a representar ese 0.00001%. ¿Será que la comprensión por los riesgos de la “ciencia” se mantiene cuando uno es el que tiene que ver cómo se destruyen las vidas de las personas que uno más quiere?

Una persona que argumenta de esa forma no entiende que no puede sostenerse que la relación sea imposible de establecer y que las mismas farmacéuticas la hayan establecido. Son enunciados contradictorios: uno tiene que ser falso.

Y como las farmacéuticas —las que más tienen que perder si se establece que esta relación es real— la han establecido, es necedad, estupidez y ceguera extrema pretender que el enunciado falso sea que 'hay una relación entre la vacuna DTaP y el autismo'. Esa es la verdad que a toda costa se quiere ocultar.

Por cierto, el prospecto de la DtaP producida por Sanofi Pasteur, cuyo nombre comercial es Tripedia, incluye entre sus reacciones adversas: “Púrpura trombocitopénica idiopática, AUTISMO, Síndrome de MUERTE SÚBITA EN LA CUNA, Crisis convulsivas tónico-clónicas, hipotonía, apnea (interrupción temporal de la respiración), celulitis (inflamación de las células subcutáneas), neuropatía y somnolencia”. Cada una de estas reacciones es tan adversa que puede destruir familias enteras.

En este link de la FDA pueden encontrar el prospecto. Si quieren leer directamente las reacciones adversas deben ir a la página 11, pero yo les recomiendo leerlo todo y buscar una a una la definición de todos los términos.

En la misma página 11 dice:  “Una revisión del Instituto de Medicina (IOM) encontró una relación causal entre el toxoide o la anatoxina del tétano (la toxina bacteriana desactivada del virus que se utiliza en la vacuna) y la neuritis braquial y el Síndrome de Guillian-Barré”.

Para los que no conozcan el Síndrome de Guillian-Barré les anticipo que es una condena a una vida de tortura.

En la página 5 dice: “Un comité del Instituto de Medicina (IOM) ha concluido que la evidencia es consistente con una relación causal entre la vacuna DTP con células completas de Tos Ferina y la enfermedad neurológica aguda y, en condiciones especiales, entre la vacuna DTP de células completas de Tos Ferina y enfermedades neurológicas crónicas en el contexto del reporte del Estudio Nacional de Encefalopatía Infantil (National Childhood Encephalopathy Study (NCES) report)”.

Traducción: Un comité del Instituto de Medicina ha encontrado que la vacuna produce daño cerebral agudo y daño cerebral crónico.

No podemos olvidar que los juegos del lenguaje son protagonistas en los horripilantes dramas que desencadenan las vacunas. Si los padres dicen que su hijo padece autismo no pueden presentar una demanda por daños relacionados con las vacunas, una demanda por la que responde el gobierno, no las farmacéuticas, con plata de... ¿Adivinen quién? DE LOS CONTRIBUYENTES. Pero si dicen que su hijo padece una encefalopatía, ahí sí pueden proceder con la demanda.

Autismo no, encefalopatía sí.

Muy científico y coherente.

¿Qué es el autismo? El eufemismo para encefalopatía.

Encefalopatía = enfermedad cerebral.

El Comité del prestigioso Instituto de Medicina encontró que hay una RELACIÓN CAUSAL entre la vacuna y el daño cerebral. Pero la gente está celebrando que ahora sea totalmente obligatorio vacunar a los niños en California con el calendario completo de vacunación.

Ahora  en California TODOS tienen que inyectarles a sus bebés a los 2, 4 y 6 meses (las 3 dosis de la DTaP) una vacuna que genera daño cerebral. No puedo contenerme de la dicha.

Este es el acertijo: ¿Por qué las personas prefieren gastar su tiempo atacando a los que advierten sobre los riesgos de las vacunas, en lugar de leer los documentos que las respaldan?


Créditos imagen: Copyright: <a href='http://www.123rf.com/profile_sinnawin'>sinnawin / 123RF Stock Photo</a>

En este video (LINK) pueden encontrar un instructivo sobre cómo llegar a la página, navegando por el portal de la FDA.

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