Proteger a los bebés

Desde que Federico llegó a mi vida,
he investigado qué puedo hacer para
que sea un bebé fuerte y sano.

Una de las preguntas que más me hacen es: ¿si las vacunas son tan peligrosas, cómo protejo a mi bebé de las enfermedades? ¿Cómo puedo protegerlo de las enfermedades contagiosas?

Lo primero es desmitificar la conexión que todos tenemos incrustada en el cráneo: VACUNA = PROTECCIÓN CONTRA ENFERMEDADES.

Sí, los virus y las bacterias existen. Los dos pueden generar enfermedades complicadas, tortuosas y mortales. ¿Significa eso que las vacunas son seguras y efectivas?

Para responder, hagamos una analogía.

Los ladrones son un peligro inminente, le crean una serie de perjuicios a la gente honesta, destruyen su capital e impactan su autoestima. Algunas veces los robos se transforman en asesinatos y en otros casos las víctimas se demoran años en recuperarse del evento.

¿Significa eso que darle 3 cabezazos a la pared por las mañanas, o destruir las puertas y cerraduras de las casas por las noches, son mecanismos seguros y efectivos de protección en contra de los ladrones?

¿Y si hay un consenso mundial que pregone las bondades de esos métodos, eso convierte las recomendaciones en remedios legítimos y efectivos para blindarse contra los ladrones?

¿Y si la gran mayoría defiende la insensatez y señala a los que reconocen la improcedencia y riesgo de los métodos propuestos, argumentando que “la ciencia está establecida”; apelando al conocimiento de los expertos; y gritando como posesos que los que no quieren darle cabezazos a la pared o destruir las cerraduras suponen un riesgo para la sociedad, porque incrementan el riesgo de que los demás sean robados, significa eso que la mayoría está en lo cierto?

Todos sabemos que los virus pueden causar enfermedades. Todos sabemos que los ladrones pueden robar. ¿Lo hacen todo el tiempo, de manera indiscriminada, sin que importen las características particulares de la víctima potencial?

Por supuesto que no. Depende de la vulnerabilidad de la víctima.

Si un ladrón llega a una casa y se encuentra con un sistema de seguridad extraordinario, va a tener que enfrentar serios obstáculos para entrar. Si lo consigue y adentro lo espera una persona que está armada y que además domina varias artes marciales, las probabilidades de que salga victorioso son muy pocas. Sí, puede generarle heridas a la persona y robarse algunas cosas, pero su propósito quedará frustrado y se irá con el rabo entre las piernas, si es que sale con vida.

Por el contrario, si llega a una casa en la que las cerraduras de puertas y ventanas están destruidas lo tomará como una invitación a entrar. Si la persona que vive en esa casa está desnutrida, el ladrón no encontrará resistencia y podrá hacer de las suyas a sus anchas y largas.

Destruir las cerraduras para detener los robos es tan efectivo como vacunar a los niños para protegerlos en contra de las enfermedades.

Una insensatez es una insensatez sin importar si la inmensa mayoría la alaba, la religión la sanciona, la ciencia lo manda, o el Estado la ha convertido en su política más ineludible.

Pero hay cosas que sí podemos hacer, cosas sencillas y efectivas que sirven para proteger y fortalecer a nuestros niños.

Si uno quiere protegerse contra los virus, las bacterias, los químicos, las toxinas y los cientos de venenos que pululan en el ambiente tiene que tener el mejor sistema de defensa posible que es el genial, natural, elegante y eficiente SISTEMA INMUNOLÓGICO.

Es la sabiduría del sistema inmunológico la que desplegará todas sus artes para defendernos ante los intrusos y no el artificial y deficiente calendario de vacunación, cuya principal función es destruir las magníficas líneas de defensa con las que nacemos. 

La mejor forma de protegerse en contra de las enfermedades es manteniendo el sistema inmunológico intacto y fortaleciéndolo a través de una nutrición impecable.

Para mantener el sistema inmunológico intacto es muy importante evitar las ecografías y los ultrasonidos durante el embarazo que, pese a su popularidad, son extremadamente peligrosos. A frecuencias muy bajas —inferiores a 13 mW/cm2— y en duraciones inferiores a un minuto ya causan daños profundos a nivel celular. Piensen en el daño que puede causar un ultrasonido rutinario que dura entre 5 y 10 minutos y a intensidades que pueden ir hasta 940 mW/cm2, según lo regulado por la FDA.

También hay que evitar todas las drogas y la comida procesada durante el embarazo. Las drogas incluyen todos los fármacos, el tabaco, el alcohol, el café y por supuesto, las vacunas. Entre menos intervención haya en el embarazo, mayor estabilidad para el bebé.

Aléjense de todos los WIFI, los microondas y los celulares. Si pueden evitarlos mejor pero si no, jamás se les ocurra acercárselos a la barriga.

Lo ideal es un parto en casa con parteras.

Una nutrición impecable empieza por la leche materna.

Es muy importante que los bebés se alimenten exclusivamente de leche materna durante los primeros 3 años de vida. Sí. TRES AÑOS. Sé que a muchos les debe sonar una eternidad pero si están interesados en la salud y bienestar de su bebé es muy importante que se eduquen en este tema vital.

Entre más leche materna reciban los bebés, mejor será el desarrollo que tendrán en todos los niveles (emocional, nutricional e inmunológico). Para los bebés no hay nada como las tetas de la mamá. Son su fuente de alimentación, de calor, de seguridad, de tranquilidad, de amor y de conexión.

En la leche materna están todas las defensas y mecanismos de protección que necesita el bebé. La leche es un alimento vivo e inteligente que se adapta a las necesidades del bebé. Si tiene sed, se vuelve más líquida. Si el bebé está resfriado, aumenta su potencia en cannabinoides. La conexión entre la madre, la leche y el bebé es profunda y muy superior a lo que nos imaginamos.

Cuando le empiecen a dar comida que sea orgánica (libre de pesticidas, químicos y que no esté genéticamente modificada) y lo más natural posible. La comida procesada no es un alimento sino un conjunto de toxinas. La leche, el gluten, la sal y el azúcar se deben evitar a toda costa.

Los pañales de tela también son mucho mejores que los desechables. Usar aceite de coco para proteger la cola del bebé lo hidrata naturalmente e impide que se queme y que le salgan salpullidos.

Y por encima de todo: adórenlos, consiéntanlos, háganles sentir lo importantes que son, díganles cuanto los quieren, bailen con ellos, cántenles, abrácenlos contra su pecho, transmítanles seguridad y amor y llénense de la energía y la inocencia maravillosa y pura que traen todos los niños.

Estas son las alternativas que han seguido los padres que son conscientes del peligro que representa la medicalización del mundo en el que vivimos y que han optado por seguir alternativas inspiradas por la naturaleza, con muy buenos resultados.

Uno de los grandes mitos en los que se fundamenta la medicina alopática es que la humanidad está en guerra con la naturaleza. Es un mito que está profundamente arraigado en la sociedad del siglo XXI. Por eso a tantos les parece apenas natural que se esté librando una guerra contra el cannabis, la coca y la adormidera. Por eso a tantos otros les parece apenas obvio que haya que modificar genéticamente los alimentos para que la naturaleza se vuelva eficiente y podamos alimentar al planeta. Por eso tantos piensan que tenemos que protegernos con vacunas contra todos y cada uno de los gérmenes que pueden existir en el mundo.

Es la idea de que la humanidad está en guerra con la naturaleza lo que permite que esas ideas indefendibles para las personas mentalmente sofisticadas tengan tantos adeptos dentro de la población general. Es una idea absurda pero muy popular y aceptada.

¿No es un mundo loco ese que se concentra en destruir y modificar las plantas, mientras se inyecta indiscriminadamente mercurio, aluminio, formaldehído, látex, glutamato monosódico, tejido fetal abortado y virus modificados para “protegerse” de  terroristas invisibles?

Soy consciente de que en la arena médica trabajan los mejores propagandistas del mundo y hacen un trabajo estelar. Pero la información está disponible para ser estudiada por cualquiera que tenga inquietudes y que quiera indagar más allá de los titulares de las noticias.

Encontrar la información, analizarla, estudiarla, atar cabos, comprender, interiorizar y extrapolar son actividades que requieren esfuerzo y trabajo duro y constante, pero tienen grandes recompensas. Yo se lo recomiendo a todos los que quieran descubrir cuáles son las capacidades que esperan latentes en su muy poderosa mente.

Esta guía rápida es un abrebocas para los padres que estén interesados en explorar diferentes alternativas para cuidar a sus bebés.

Dejo una serie de recursos para los que quieran investigar por cuenta propia.


Información sobre los riesgos del ultrasonido:

http://harvoa.org/

https://kellybroganmd.com/?s=ultrasound

https://jonrappoport.wordpress.com/2015/05/17/the-great-jim-west-does-it-again-the-dangers-of-ultrasound/

http://www.ultrasound-autism.org/

Información sobre el embarazo y el parto:

http://birthasweknowit.com/

http://birthasweknowit.com/resources.html

https://lobamaterna.com/

Información sobre lactancia:

http://www.laligadelaleche.es/

http://lllcolombia.org/

https://lobamaterna.com/2015/11/19/confieso-me-fue-pesimo-con-la-lactancia-pero-tengo-ideas-de-como-podria-hacerlo-diferente/

Información sobre vacunas:

http://lapapeleta.com/articulos/vacunas

http://www.vaccinationcouncil.org/

El libro: Desvaneciendo ilusiones. Las enfermedades, las vacunas y la historia olvidada, de Suzanne Humphries y Roman Bystrianyk

Información sobre nutrición y recetas deliciosas y sencillas:

http://anasaludable.com/

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